miércoles, 7 de octubre de 2009

Erase una vez...

CUENTOS CORTOS AL AZAR
Se irguió, suspiró y estiro los brazos para relajar sus entumecidos músculos. Lanzo el trapo enjabonado en el cubo del agua y contempló la sala vacia.
Aunque este dia empezo como todos los demas dias de los ultimos 5 años, noto que ago iba mal.
Cuando era pequeña su anciana abuela le contaba historias que iban a suceder en un periodo corto de tiempo. La muchacha al principio lo vio como un juego, pues ella tambien podia ver cosas, y se lo hacia saber a su abuela. Hasta que un dia, se desperto de un sueño y sus miedos se volvieron realidad, en el sueño, todo lo que ella conocia se desmoronaba (metaforica y explicitamente) sus padres y su abuela llegaban de un viaje no muy largo y ella, que se ahbia quedado a dormir en casa de unos amigos de sus padres, salio corriendo por puro miedo.
Cuando llego, vio como a sus padres se los llevaban y su abuela estaba tumbada en el suelo, la casa donde habia crecido se estaba quemando y todo lo que en ella habia. Lo unico que quedo entero, fue un diminuto colgante que llevaba su madre siempre y que encontro al dia siguiente. Ella, juro y perjuro, que los que le hicieron esto a su familia lo pagarian caro.
A la mañana siguiente, justo despues de encontrar el colgante, estuvo hablando con su abuela para saber mas de lo que habia pasado. Su abuela, todavia cansada y magullada le conto que habia sido cosa del principe. El principe era un hombre malvado y sin escrupulos, que hacia las mayores maldades que se podia imaginar. Iba a ser coronado rey del pais de Financhestein, pues su padre (de los Financhestein de toda la vida) se habia ganado su fortuna suministrando armas a los distintos paises en guerra. Y ahora su hijo, el cruel principie Juan Diegus IV, estaba haciendo los mas atroces actos. Despues de contarle todo esto a la nieta, le dijo que sus padres estaban encarledados en la torre del castillo.
Despues de muchos años de duro trabajo la muchacha habia conseguido un trabajo en los salones reales, cada vez mas cerca del ahora rey Juan Diegus IV, y no pasaba un dia en el que no se acordara de la terrible noche. Cada dia, veia la torre de la prision, y cada dia se preguntaba si sus padres seguirian con vida.
En los 5 años que llevaba habia tenido infinidad de planes, pero ninguno le parecia factible, hasta que un dia, la mala suerte estuvo de su lado: habia escuchado que de tantos enemigos que se habia ido forjando el colega Juan (N.del E.: por majo, supongo...) una de las personas de su guardia habia sido envenenado, era el sexto de esa semana y no habia ahora nadie que se ofreciera voluntario. Pues ese dia el rey reparo en ella, y la nombro para catar su comida, por si estuviese envenenada. Al dia siguiente empezaria.
Asi que ese dia, Tika Mirella Montoro (N.delE.: de los Montoro de toda la vida, tambien...) se irguio, suspiró y estiro los brazos para relajar sus entumecidos músculos. Lanzó el trapo enjabonado en el cubo de agua y contempló la sala vacia. El dia habia llegado.
Gracias a su facultad de sentir las cosas malas y verlas en sueños, ya sabia como iba a salir el dia. Y la verdad es que estaba asustada, por que habia pequeñas lagunas donde siempre habia claridad nitida fullHD, no sabia que podia significar eso, pero alli estaba, mirando como ocurrian todas las cosas que ya habia soñado.

1 comentario:

  1. Vamos Tika Mirella Montoro acava con Juan Diegus IV el malvado y toma el poder de Financhestein para asi formar Montoria, jajaja

    Buena Carlos buena

    ResponderEliminar