Recuerda correr y sentirse agotada.
Recuerda esconderse y recuerda el cubo.
Pero las siguientes imagenes no tienen sentido en su cabeza, guardias luchando contra guardias. Algo va mal...
La conversación que recuerda sigue estando en la burma escondida, y ahora solo recuerda el frio suelo de la celda y los comentaios de su vecino de prisión.
Despues de que la mandara callar, empieza a contar la historia de lo acontecido en los dias que llevaba en inconsciente, pues sin querer, habia cambiado el curso de la historia.
El castillo y todas las ciudades de los alrededores se habian enterado de la asesinato del Rey, Y los guardias habian tomado el control de la situacion, provocando mas destrucción incluso que el Juan Diegus IV, pero por suerte no todos los guardias pensaban igual que la mayoria, ellos estaban contentos por la muerte del rey, y veian una opción para acabar con la mala fama del reino.Por desgracia, solo eran unos pocos contra la destrucción y su lider, Leroy, estaba encarcelado.
Mientras le contaba todo esto Tika se sentia culpable por todo lo que estaba pasando, pero tambien aliviada de haber vengado a sus padres, cogió el colgante de su madre.
-Leroy, ¿sabes donde estamos ahora?
-Estamos en las celdas de la torre, incluso nos han hecho un favor, por que es el sitio mas seguro donde nos podrian habar encerrado, si te hubieran llevado al calabozo, es posible que no estuvieras con vida.
En esos momentos se escucho un ruido en el piso superior.
-¿Hay alguien mas en estas celdas?
-Son los presos privados de Juan Diegus de cuando era principe, y su padre no le dejaba matar con tanta frialdad, pero creian que todos habian sido liberados de una forma u otra.
Un chispa de esperanza recorrió los ojos de Tika, si habia alguien era probable que fueran sus padres. Tenia que salir de aquella celda fuera como fuera.
Tambien le contó Leroy a Tika que uno de los motivos de que el estuviera alli y no liderando a sus hombres, era para liberar a la persona que habia matado al Rey, por que ella seria la inspiración para todos sus hombres y la persona indicada para ponerse al mando. Tika no estaba segura de querer ponerse al mando de nada pero de lo que si estaba segura, era de que ella habia matado al Juan.
Pasaron mas horas encerrados, pero ningun sonido salió de la planta de arriba.
Al final Tika le contó la historia que la había llevado hasta esta celda: la vida tranquila, la muerte de su abuela, el encarcelamiento de sus padres, los años buscando vengaza contra el principe y despues rey, las horas buscando venenos y la comida mortal (.... sabia simplificar muy bien). Se escucho en ese momento como Leroy dió un brinco y se acercó mas a la puerta.
-¿Fuiste tu quien mató a ese ìmbecil que teniamos de rey? ¡Por fin te encontré!
En ese momento, se oye abrirse al puerta de Leroy y segundos despues se abre la de Tika.
-Esos idiotas adoradores de la destrucción, no se dieron cuenta que llevaba las llaves de las celdas de la torre, en serio, esto va a ser divertido. Pero antes vamos arriba, a ver quien esta con vida, necesitaremos refuerzos.
Subieron y la imagen que se llevo Tika fue impactante: puertas destrozadas, celdas calcinadas y habitaciones de tortura. Solo habia dos celdas que estaban cerradas e intactas, se acercaron y vieron a dos personas, sentadas en el suelo, delgadas como nada y sin moverse lo mas mínimo. Abrieron la puerta y se acercaron a ellos, eran un hombre y una mujer cogidos de la mano. El golpe que habian oído antes, fue el cuenco vacio al caerse de las manos del hombre.
Si.
Eran ellos.
Y seguian con vida.
Tika y Leroy fueron rápidamente a buscar agua y algo con que darles de comer. Al rato pudieron hablar con ellos. Llevaban 5 años en aquella celda, despues de que el principe quemara su casa y les separaran de puequeña hija.
-Pero, ¿por que os hicieron todo esto?
-Nosotros hace cinco años habia dirigido una organización para acabar con la vida del príncipe, pero no habia manera de acabar con aquel maldito bastardo.
-El rey Juan Diegus IV esta muerto, yo lo maté.
La esqueletica pareja se miró y empezó a llorar feliz, por fin se habia cumplido el sueño, y quien mejor que lo hubiera cumplido su propia hija, a la que creian muerta despues de lo pasado. Tika le devolvio el colgante a su madre, y le prometió que ella estaria al mando de las personas que quieren que Financhestein sea un pais tranquilo donde se pudiera vivir con tranquilidad.
Sus padres se quedarian todavia en la celda, por que estaban muy debiles para salir, pero se les traeria comida y ropa, para cuando estuvieran preparados y ayudarles con la revolución.
Tika y Leroy se levantaron y salieron de la celda. Salieron con la cabeza bien alta y con las cosas mas claras que nunca.
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